Esta es una traducción directa del artículo sobre los usos y el impacto del fenómeno conocido internacionalmente como gamification, titulado «All the World’s a Game, and Business Is a Player». Dicho texto fue publicado por The New York Times el día 23 de diciembre de 2012, el cual se puede encontrar aquí. Espero que lo disfrutéis.
Felicidades, por leer este primer párrafo ya te acabas de ganar una insignia.
Si este premio artificial te ha hecho sentir bien contigo mismo, entonces estás en el buen camino para entender la gamificación (jueguificación), un a tendencia de negocio – algunos dirían que es más una moda – que pretende inyectar a determinadas actividades la excitación y feedback inmediato de los videojuegos.
Muchos negocios están usando estos trucos para enganchar a la gente a sus productos y servicios – y está funcionando, gracias a los smartphones y a Internet. ¿Quieres una taza de café? Foursquare, la aplicación social que popularizó el concepto de gamificación / ludificación, da a la gente insignias virtuales por entrar en un café o restaurante.
¿Ahorras energía? Más de 75 utilidades han comenzado a usar un servicio de una compañía llamada Opower que premia con insignias a sus clientes cuando reducen su consumo energético. Los clientes pueden comparar sus progresos con sus vecinos y publicar sus logros en Facebook.
“No te voy a mentir – Odio todas esas aplicaciones de Facebook. Las borro, “ dijo Brett Little, quien trabaja para una organización medioambiental sin ánimo de lucro en Grand Rapids, Michigan, y que es conocido por compartir sus progresos ahorrando energía en la red. “Pero esta realmente la disfruto.”
Por supuesto, la gente y los negocios llevan ya bastante tiempo añadiendo elementos de juego a las partes de nuestra vida cotidiana. Los padres recompensan a sus hijos tras realizar trabajos de cuidado del hogar, con pegatinas de estrella dorada. Los ejecutivos viajeros levantan su puño cuando consiguen el estatus de “viajero de élite” en una línea aérea. Pero las tecnologías digitales como los smartphones y los sensores baratos han llevado este fenómeno a un nuevo nivel, especialmente entre los adultos. Ahora, los conceptos de juego como puntos, insignias y tableros de clasificación están tan extendidos que se han convertido en poderosos motivadores en muchos entornos, incluso en algunos bastante incongruentes. En una época en la que los videojuegos son cada vez más realistas, la realidad está tornándose más como un juego. Continuar leyendo







